reunionWebHaciendo honor a la tradición cubana de actos, asambleas, marchas, concentraciones, reuniones, homenajes, aniversarios, desfiles, conmemoraciones, galas, abanderamientos, condecoraciones, plenos, chequeos, actividades político-culturales, revistas militares, congresos, mítines, movilizaciones, proclamaciones, etc., “Bololo” hizo pública su propuesta. El sitio de la misma fue el parquecito de la esquina, regalo que nos dejara el derrumbe de la vieja casona. La ocasión, la “Asamblea de Rendición de Cuentas”; el motivo, la obtención de la carrera de informática en la UCI habanera; el destinatario, Yoandris, el hijo de “Pititi” y de la “Gorda”, adolescente intelectual y estudioso, orgullo de sus padres y del barrio.

“Bololo”, achacoso y “cañengo” setentón, mantenía su espíritu juvenil, el que lo llevó a trabajar en las estepas siberianas en los tiempos de la U.R.S.S. De ese pasado le vino el apodo. Su nombre de pila es, según el C.I., Lorenzo Quintanilla Estupiñán, pero empezaron a decirle, después de su experiencia siberiana, “Lorenzo, el Bolo”. Por las triquiñuelas del siempre vivaz lenguaje popular, este derivó en “Bololo”, apócope de “el Bolo Lorenzo”.

Pues sí, “Bololo”, haciendo honor a la tradición que lleva en lo más hondo de su alma -como la bayamesa, nostálgica de recuerdos y tradiciones -, se adelanta  y con voz firme, propia de su “juvenil” entusiasmo, dice:

-¡Compañero delegado, puesto que Yoandris ha obtenido con su esfuerzo, tenacidad y firmeza la carrera en la UCI, propongo que se organice un acto de despedida, un merecido homenaje para que sea proclamado hijo ilustre de este barrio y condecorado con la orden del Konsomol destacado!...

Hasta el momento final del discursito de “Bololo” todos lo escuchamos con respeto, pero al citar lo de la condecoración -remembranza de las que lleva en su alma longeva-,  Pupi, el fiñe revoltoso del 2530 interior, soltó un sonorísimo “¡¡¡del quéééééééééé!!!”, cual cierre magistral de la 9ª sinfonía de Beethoven,  que desencadenó la carcajada unánime en los presentes.

“Bololo” entonces, emulando a aquel personaje ya desaparecido de “Alegrías de Sobremesa”, Gervasio Escobar y Campanario, descargó abundantes epítetos en español y ruso. Sólo le faltó concluir su descarga con el rimbombante y estrafalario “¡¡¡MOGROLLO!!!” poniendo fin a la Asamblea y quedando “en el aire” el acto de despedida.

Ora con la Palabra

 

Domingo 18 de abril: III de Pascua

 

Lc 24,35-48

“...debe proclamarse en su nombre el arrepentimiento y el perdón...”.

Lunes:   Hch 6,8-15 / Sal 119 (118) / Jn 6,22-29

“...Él ha sido marcado con el sello del Padre”.

Martes:   Hch 7,51al 8,1 / Sal 31 (30) / Jn 6,30-35

“...Yo soy el pan de vida”.

Miércoles:  Hch 8,1-8 / Sal 66 (65) / Jn 6,35-40

“...yo lo resucitaré en el ultimo día”.

Jueves:   Hch 8,26-40 / Sal 66 (65) / Jn 6,44-51

“Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo”.

Viernes:   Hch 9,1-20 / Sal 117 (116) / Jn 6,52-59

“El que coma este pan vivirá para siempre”.

Sábado:  Hch 9,31-42 / Sal 116 (115) / Jn 6,60-69

“...nadie puede venir a mí si no lo concede el Padre”.

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