sanPedroNolascoWebSan Pedro Nolasco fue un ilustre santo catalán de finales del siglo XII. Al quedar huérfano de padre a los 15 años heredó una gran fortuna, que decidió poner al servicio de una buena causa.

Según cuentan libros antiguos, en una noche de 1218, la Santísima Virgen se apareció a Pedro Nolasco y al rey Jaime de Aragón y les recomendó que fundaran una comunidad de religiosos dedicados a liberar cristianos de la esclavitud impuesta por los mahometanos. Estos últimos llegaban a tierras habitadas por cristianos y se llevaban secuestrados a cuantos encontraban.

Pedro decidió poner su fortuna al servicio de los cautivos, tal como recomendaba Jesús: “No almacenen su fortuna en esta tierra donde los ladrones la roban y la polilla la devora y el moho la corroe. Almacenen su fortuna en el cielo, donde no hay ladrones que roben, ni polilla que devore, ni óxido que las dañe” (Mt 6,20). Su cruz fue la libertad de los cautivos. Por ello, al fundar la Orden de los Mercedarios, de la que fuera Superior General, su vestido fue una túnica blanca y una gran cruz en el pecho.

Según cálculos de algunos expertos, a lo largo de la historia aproximadamente 70 mil cautivos deben su rescate a la Orden de los Mercedarios. De ellos, alrededor de 3920 fueron rescatados en vida de su fundador, quien fue canonizado en 1626 por el Papa Urbano VIII.

Hoy continúan los secuestros de diferentes tipos. En décadas pasadas se recuerda el caso de las guerrillas en Colombia, como grupos armados ilegales que no solo secuestraron familias completas, sino que tienen un largo historial de sangre y muerte. En la actualidad es más común que los grupos ilegales usen los secuestros con fines económicos.
Otros ejemplos son la persecución y el contrapunteo entre las religiones occidentales y orientales, así como la proliferación de secuestros y atentados con el fin de implantar el terror, como los perpetrados por ISIS alrededor de todo el mundo.

Existen otras formas contemporáneas de secuestro que debemos erradicar para respetar fielmente la dignidad humana y la libertad; pues como nos dijera el Papa Benedicto XVI durante su visita a Cuba en 2012: “Dios no solo respeta la libertad humana, sino que parece necesitarla”.

En un país donde no se respete la libertad de culto, de opinión, de reunión y asociación, de pensamiento y así todas las libertades fundamentales, sus ciudadanos están cautivos. Es función esencial de cada persona ejercer su libertad y tender la mano amiga para que, el día del juicio final, escuchemos a Jesús que nos dice: “Estuve preso y me fueron a visitar. Todo el bien que le han hecho a cada uno de estos necesitados, lo recibo como si me lo hubieran hecho a mí mismo” (Mt 25,40).

Ora con la Palabra

 

Domingo 31 de mayo: Solemnidad de Pentecostés

 

Jn 20,19-23

“...sopló sobre ellos y les dijo: Reciban el Espíritu Santo...”.

Lunes: Santa María, Madre la Iglesia
 
Hch 1,12-14 / Interl. Jdt 13,18bcde.19 / Jn 19,25-27

“..ánimo, yo he vencido al mundo”.

Martes:  2 P 3,12-15a. 17-18 / Sal 90 (89) / Mc 12,13-17

“...a Dios, lo que corresponde a Dios”.

Miércoles:  2 Tim 1,1-3.6-12 / Sal 123 (122) / Mc 12,18-27

“...no es un Dios de muertos, sino de vivos”.

Jueves: Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote 
Gn 14,18-20 / Sal 110 (109,1.2.3.4) /1 Co 11,23-26 / Lc 9,11b-17

“Todos comieron hasta saciarse”.

Viernes:  2 Tim 3,10-17 / Sal 119 (118) / Mc 12,35-37

“Mucha gente acudía a Jesús...”.

Sábado:  2 Tm 4,1-8 / Sal 71 (70) / Mc 12,38-44

“...no tenía más, y dio todos sus recursos”.

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