visitarEnfermosWebVisitar al enfermo –un rasgo propio de quien sirve a aquellos con quienes Jesús se identifica (Mt 25, 36)- se ha configurado como un ministerio eclesial importante. Algunos de sus rasgos:

1. Los visitadores de enfermos son creyentes que viven la experiencia de ser amados por Dios
Ser creyente tiene su origen en el encuentro personal con Jesucristo porque abre la vida de la persona a un nuevo horizonte que hace posible la esperanza.
2. Son seguidores y testigos de Jesús
Tratan de cultivar las actitudes de Jesús, en especial su acción samaritana y compasiva: curar y cuidar con altruismo y generosidad de espíritu, preferentemente a los más necesitados y desasistidos.
3. Están abiertos al Espíritu que los unge y guía para la misión
Se dejan sanar y guiar por el Espíritu Santo, actúan según sus planes, y cuentan con su fuerza en sus limitaciones y carencias. Gracias al Espíritu se sienten amados por Dios, hermanos de todos, ungidos para curar, aliviar y consolar.
4. Son bautizados que viven en comunión con la Iglesia
La comunidad es para el visitador un elemento clave para vivir la experiencia eclesial, la espiritualidad y el desarrollo personal.
5. Son llamados y enviados a trabajar responsablemente en el mundo sanitario
Enviados por la Iglesia,desempeñan en el mundo de la sanidad la misión que Jesús, en su Iglesia, les ha encomendado: promover y cuidar la vida y la salud de todos; servir a los enfermos con honradez, competencia y entrega; prestar atención a los más desasistidos y comprometerse en la consecución de un mundo de la salud más humano, en que se reconozca y asista a toda la persona y a toda persona, y se respeten sus derechos y dignidad.
6. Son hombres y mujeres de oración
Oran en la vida y desde la vida, personalmente y en grupo, para estar con el Señor, conocer su voluntad y dejarse transformar por Él; para desempeñar su misión común y los proyectos personales de cada uno; para agradecer los dones e interceder por los demás.
7. Son testigos del Evangelio mediante el compromiso en su quehacer profesional
Sea cual sea su profesión, se sienten unidos y juntos desean responder a los retos que se plantean en la sanidad.
8. Son sanadores heridos
Tomar conciencia de ser radicalmente débiles les ayuda a ponerse al lado de los débiles y desde ahí su espiritualidad adquiere un rasgo esencial: sentirse pobres porque lo son, apoyarse en Dios, vivir más confiados en Él y ser más solidarios con los enfermos.
9. Viven y transmiten la alegría del Evangelio
El buen humor y la risa saludable tienen poderes realmente maravillosos, porque nacen y se nutren de la ternura y la lucidez, la amorosa comprensión, la fluidez y la tolerancia, la cercanía y la sencillez, la frescura y la vitalidad, la sabiduría y la bondad.
10. Se capacitan y se cuidan para desarrollar su quehacer con competencia científica y humanidad.
Cultivan la formación continuada y la actualización en diversas materias para ser buenos visitadores.

Ora con la Palabra

 

Domingo 15 de septiembre: XXIV del Tiempo Ordinario

 

Lc 15,1-32

“...estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado”

Lunes: 1 Tim 2,1-8 / Sal 28 (27) / Lc 7,1-10

“...ni siquiera en Israel he hallado una fe tan grande”.

Martes:  1 Tim 3,1-13 / Sal 101 (100) / Lc 7,11-17

“...Es un gran profeta el que nos ha llegado”.

Miércoles:  1 Tim 3,14-16 / Sal 111 (110) / Lc 7,31-35

“...la reconocen en su manera de actuar”.

Jueves:  1 Tim 4,12-16 / Sal 111 (110) / Lc 7,36-50

“...Tu fe te ha salvado, vete en paz”.

Viernes:  1 Tim 6,2c-12 / Sal 49 (48) / Lc 8,1-13

“...ustedes tienen oídos para oír”.

Sábado: Ef 4,1-7.11-13 / Sal 19 (18) / Mt 9,9-13

“...Me gusta la misericordia más que las ofrendas”.

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