diaconosWebBreve historia
La tradición de la Iglesia ha visto en la narración de San Lucas, en el Libro de los Hechos de los Apóstoles (6, 1-7), el origen del diaconado. Las viudas de los cristianos de cultura griega eran desatendidas en la asistencia cotidiana y los apóstoles solicitan a la comunidad que escoja siete hombres de buena fama, llenos de Espíritu y sabiduría, para ponerlos al frente de este servicio. Luego, les impusieron las manos: gesto sacramental de la ordenación. Estos diáconos, escogidos para el servicio de las mesas, también predicaban la palabra de Dios.

Ya en los siglos II y III el diácono es el encargado especialmente de la asistencia a los pobres de la comunidad. San Ignacio de Antioquía decía: "Los diáconos son los ministros de los misterios de Cristo, ministro de la Iglesia de Dios".

En el siglo IV el diácono es nombrado al servicio del Obispo. Rápidamente se convierte en una institución importante para la Iglesia. Se centra entonces en la función litúrgica y, muy pronto, llega a ser una etapa hacia el presbiterado, al formar parte de las órdenes mayores (obispo, sacerdote, diácono).

Durante más de un milenio desaparece como orden permanente y sólo subsistirá como un grado hacia el presbiterado. Es restablecido nuevamente con el Concilio Vaticano II, donde la Iglesia se define a sí misma como sacramento de salvación, como sierva y pobre.

El diaconado en Cuba
Con la mentalidad de una Iglesia en salida, que lleva adelante el Papa Francisco, la labor de los diáconos permanentes es de gran utilidad en el crecimiento de las comunidades.

En Cuba, donde la falta de agentes de pastoral es significativa, el diaconado permanente se presenta como una ayuda, además de desarrollar una vocación que está presente, porque Dios la suscita. Así, muestra la doble sacramentalidad del ministerio y del matrimonio, tal como se desarrolla hoy en nuestro país.

En el año 1988 comienzan a formarse los primeros diáconos en la diócesis de La Habana. Se ordenan cuatro, precedidos por uno de Ciego de Ávila, que es el primero en Cuba. En estos momentos hay 25 ordenados; de manera que, menos en Bayamo-Manzanillo, están presentes en todas las diócesis del país.

La Formación
Son cuatro los años de formación, con uno propedéutico o de introducción. El objetivo es animar, acompañar y discernir la vocación. Junto a las pláticas formativas, en el nivel humano, espiritual y pastoral, tienen una preparación de tipo académica, que reciben de parte de profesores del Seminario y seminaristas de último año de Teología.

Acompañemos a todos los diáconos con nuestra oración, sobre todo a los postulantes, para que puedan recibir la formación adecuada y lleguen a realizar en sus vidas la llamada que el Señor les ha hecho para servir a la comunidad eclesial.

Ora con la Palabra

 

Domingo 31 de mayo: Solemnidad de Pentecostés

 

Jn 20,19-23

“...sopló sobre ellos y les dijo: Reciban el Espíritu Santo...”.

Lunes: Santa María, Madre la Iglesia
 
Hch 1,12-14 / Interl. Jdt 13,18bcde.19 / Jn 19,25-27

“..ánimo, yo he vencido al mundo”.

Martes:  2 P 3,12-15a. 17-18 / Sal 90 (89) / Mc 12,13-17

“...a Dios, lo que corresponde a Dios”.

Miércoles:  2 Tim 1,1-3.6-12 / Sal 123 (122) / Mc 12,18-27

“...no es un Dios de muertos, sino de vivos”.

Jueves: Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote 
Gn 14,18-20 / Sal 110 (109,1.2.3.4) /1 Co 11,23-26 / Lc 9,11b-17

“Todos comieron hasta saciarse”.

Viernes:  2 Tim 3,10-17 / Sal 119 (118) / Mc 12,35-37

“Mucha gente acudía a Jesús...”.

Sábado:  2 Tm 4,1-8 / Sal 71 (70) / Mc 12,38-44

“...no tenía más, y dio todos sus recursos”.

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