santaCeciliaWebSanta Cecilia, virgen y mártir, cuya memoria litúrgica se celebra el 22 de noviembre, es la patrona de los músicos. Desde el siglo V existe en Roma una basílica donde se rinde culto a esta mártir cristiana del siglo II. Según la tradición, ella cantaba y alababa a Dios, incluso cuando era torturada durante su martirio. Se le considera patrona de músicos y cantantes, especialmente de quienes cultivan la música sacra y el canto litúrgico.

En la liturgia, el pueblo responde a Dios con cantos y oraciones (cf. SC 7 y 33). Junto al canto que es una forma de oración, hay que situar la música que lo acompaña. El canto y la música están presentes en la biblia y en la historia de la liturgia cristiana. El magisterio de los papas y de los concilios, en particular, del Concilio Vaticano II, muestran especial preocupación por la música (cf. SC 112-121. Algunas de sus cualidades son la santidad, para expresar la fuerza del misterio, la bondad de formas y calidad estética, así como la universalidad que exprese unidad en la diversidad.

El canto expresa el mundo interior de la persona: sentimientos, vivencias, deseos e ideas. Es propio de quien ora y alaba a Dios y manifiesta la índole comunitaria del culto cristiano (cf. OGLH 270). Es una expresión poética que refuerza la palabra y resalta su belleza. Música y canto son expresión de fiesta y alegría, de manera que resulte agradable orar y alabar a Dios (cf. OGLH 279).

El canto litúrgico tiene gran importancia en las celebraciones por su carácter sacramental, porque expresa las actitudes de la asamblea y por su carácter ministerial, al servicio de la liturgia. En la celebración hay momentos en que únicamente se canta o se escucha la música instrumental. Así acontece cuando el coro y la asamblea cantan himnos y aclamaciones (el Gloria, el Aleluya, el Amén, el Señor, ten piedad, los saludos y diálogos; también en los cánticos y salmos meditativos, o bien, en la proclamación lírica personal y colectiva, como es el salmo responsorial.

El canto y la música, siempre que sean adecuados y bellamente ejecutados, contribuyen a la participación piadosa, plena, consciente y activa de la asamblea en las celebraciones (cf. SC 14). La función del coro es ayudar a los ministros y al pueblo para que haya equilibrio. Todo ello requiere una adecuada formación litúrgica de los que presiden la celebración, de los músicos, de las corales y de la comunidad (cf. SC 115, 121), de manera que cada cual realice de forma excelente lo que le corresponde. Entonces, todos alabaremos a Dios como Santa Cecilia.

* Las citas se refieren a la Constitución "Sacrosanctum Concilium" (SC) sobre la liturgia del Concilio Vaticano II (1963) y a la "Ordenación General de la Liturgia de las Horas" (OGLH), de la Sagrada Congregación para el Culto Divino (1971)

Ora con la Palabra

 

Domingo 15 de septiembre: XXIV del Tiempo Ordinario

 

Lc 15,1-32

“...estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado”

Lunes: 1 Tim 2,1-8 / Sal 28 (27) / Lc 7,1-10

“...ni siquiera en Israel he hallado una fe tan grande”.

Martes:  1 Tim 3,1-13 / Sal 101 (100) / Lc 7,11-17

“...Es un gran profeta el que nos ha llegado”.

Miércoles:  1 Tim 3,14-16 / Sal 111 (110) / Lc 7,31-35

“...la reconocen en su manera de actuar”.

Jueves:  1 Tim 4,12-16 / Sal 111 (110) / Lc 7,36-50

“...Tu fe te ha salvado, vete en paz”.

Viernes:  1 Tim 6,2c-12 / Sal 49 (48) / Lc 8,1-13

“...ustedes tienen oídos para oír”.

Sábado: Ef 4,1-7.11-13 / Sal 19 (18) / Mt 9,9-13

“...Me gusta la misericordia más que las ofrendas”.

Otras noticias

 

Suscripción al boletín