levantarCorazonWebLas diversas plegarias eucarísticas se introducen siempre con un diálogo que propone alabanza, bendición y acción de gracias. En la liturgia de la pascua judía, al terminar el banquete, el padre de familia invitaba a bendecir a Dios tres veces, en forma dialogada..
En la liturgia cristiana, el diálogo invitatorio comprende tres pasos. Cada uno de ellos consta de una invitación del presidente a la asamblea, a la cual esta responde. El primer elemento del diálogo es el saludo: "El Señor esté con ustedes". En la liturgia romana, este mismo saludo se hace al inicio de la celebración. La fórmula indica el "deseo" de que Dios esté presente y también una "bendición" a la asamblea que lo acoge. Por su parte, la asamblea responde: "Y con tu espíritu", para desear también al presidente la bendición y la gracia del Espíritu Santo, que es el protagonista.

El segundo elemento es la invitación a disponer todo nuestro ser y ponerlo en tensión hacia Dios. El presidente dice: "Levantemos los corazones". Y la asamblea responde: "Lo tenemos levantado hacia el Señor". Así se indica que toda nuestra mente, nuestras preocupaciones y esperanzas están puestas en lo alto: ¡Arriba los corazones!

La tercera invitación es a la acción de gracias: "Demos gracias al Señor, nuestro Dios". A lo cual responde la asamblea: "Es justo y necesario". A Dios se debe toda alabanza y bendición y la asamblea se dispone cordialmente para el sacrificio de oblación y acción de gracias.

La bendición (eulogía) y la acción de gracias (eucharistía) son las actitudes básicas de la liturgia cristiana. Jesús mismo nos enseñó a bendecir: "Bendito seas, Padre, por haber revelado estas cosas a los humildes y sencillos". Zacarías dirá también: "Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo". María exclamará: "Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador, porque ha mirado la humildad de su sierva".

Este diálogo invitatorio con los tres elementos que acabamos de analizar nos conduce al umbral de la Plegaria eucarística, que pronunciará el presidente en nombre de toda la Iglesia. El destinatario único es Dios Padre, que recibe la oración por Cristo, en el Espíritu Santo. En la Eucaristía todo es gracia y bendición. En la acción de gracias consideramos las maravillas del Señor en favor de su pueblo. Al bendecir y alabar a Dios ponemos la mirada en quien es tres veces Santo, el único digno de glorificación.

GLOSARIO

Saludo: El saludo del Presidente a la Asamblea indica deseo de paz, salud, bienestar, gracia, bendición, amor y alegría. Desde esta múltiple perspectiva se comprenden el saludo de Jesús resucitado y el saludo litúrgico.

Acto penitencial: Forma parte de los ritos iniciales y tiene un sentido penitencial, de reconocimiento de las faltas, que se expresa con las oraciones "Yo confieso", "Señor ten piedad", etc.

Ora con la Palabra

 

Domingo 31 de mayo: Solemnidad de Pentecostés

 

Jn 20,19-23

“...sopló sobre ellos y les dijo: Reciban el Espíritu Santo...”.

Lunes: Santa María, Madre la Iglesia
 
Hch 1,12-14 / Interl. Jdt 13,18bcde.19 / Jn 19,25-27

“..ánimo, yo he vencido al mundo”.

Martes:  2 P 3,12-15a. 17-18 / Sal 90 (89) / Mc 12,13-17

“...a Dios, lo que corresponde a Dios”.

Miércoles:  2 Tim 1,1-3.6-12 / Sal 123 (122) / Mc 12,18-27

“...no es un Dios de muertos, sino de vivos”.

Jueves: Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote 
Gn 14,18-20 / Sal 110 (109,1.2.3.4) /1 Co 11,23-26 / Lc 9,11b-17

“Todos comieron hasta saciarse”.

Viernes:  2 Tim 3,10-17 / Sal 119 (118) / Mc 12,35-37

“Mucha gente acudía a Jesús...”.

Sábado:  2 Tm 4,1-8 / Sal 71 (70) / Mc 12,38-44

“...no tenía más, y dio todos sus recursos”.

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