simboloWebEn la celebración de la santa Misa, están unidas y relacionadas la liturgia de la Palabra y la liturgia de la Eucaristía. Cristo es la Palabra encarnada con la que Dios nos habla. Con la Voz de Cristo y el Espíritu nos dirigimos en la Iglesia hacia al Padre. Cristo es sacerdote y mediador, por medio de quien llegamos a Dios. Él es la víctima de oblación y, junto con Él, nos ofrecemos al Padre. Él es la Cabeza de la Iglesia y en Él estamos unidos como granos que forman la harina del mismo Pan.

En la liturgia de la Palabra se nos hace presente Cristo, por quien Dios nos habla; en la liturgia de la Eucaristía se hace presente el mismo Señor que nos congrega en su Iglesia. La transformación del pan y del vino en el Cuerpo y la Sangre del Señor (Cuerpo sacramental) no es un fin en sí mismo, sino que se orienta a construir la Iglesia (Cuerpo místico). El Espíritu Santo transforma el pan y el vino y también transforma la asamblea de los fieles para que seamos Cuerpo del Señor y nos conformemos con Él.

Conoceremos mejor la Eucaristía si logramos experimentar y saborear la presencia que nos ofrece el Señor en su Palabra y en su Cuerpo. Oramos y celebramos el misterio: escuchamos a Dios y hablamos con Él. Así lo conocemos mejor cuando nos dejamos alimentar por Él. Oramos y celebramos la liturgia para creer y vivir mejor nuestra fe.

En el centro de la celebración está Cristo. Hacia Él nos orientan el altar con las ofrendas, la sede y el presidente, el ambón y la Palabra, el sagrario, la asamblea... Las voces del catequista y del ministro se escuchan como un eco para que todos miren a Cristo y escuchen la Sabiduría eterna del Padre.

La liturgia de la Eucaristía tiene unidad interna. La plegaria eucarística no se reduce a la consagración. En la oración del Padre Nuestro pedimos: "danos hoy el pan de cada día". Pues bien, el Señor nos ofrece en la Eucaristía lo que cada día necesitamos. Por otra parte, procuramos vivir de tal forma que podamos recibir cada día ese Pan de Vida. No podemos conocer debidamente el misterio de la Eucaristía si no lo saboreamos en la Liturgia.

GLOSARIO

Presidente: Persona que preside y guía la celebración. Corresponde al obispo presidir la Liturgia; el presbítero y los demás ministros lo hacen en nombre del obispo y por mandato suyo. Quien preside representa a Cristo, Cabeza de la Iglesia y lo hace en nombre de la comunidad eclesial o asamblea litúrgica.

Cátedra o trono: Asiento y símbolo del presidente y del ministro celebrante.

Asamblea: Comunidad de cristianos reunida para celebrar el misterio de Cristo; constituye la Iglesia transformada por el Espíritu Santo para configurarse con Cristo.

Ora con la Palabra

 

Domingo 15 de septiembre: XXIV del Tiempo Ordinario

 

Lc 15,1-32

“...estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado”

Lunes: 1 Tim 2,1-8 / Sal 28 (27) / Lc 7,1-10

“...ni siquiera en Israel he hallado una fe tan grande”.

Martes:  1 Tim 3,1-13 / Sal 101 (100) / Lc 7,11-17

“...Es un gran profeta el que nos ha llegado”.

Miércoles:  1 Tim 3,14-16 / Sal 111 (110) / Lc 7,31-35

“...la reconocen en su manera de actuar”.

Jueves:  1 Tim 4,12-16 / Sal 111 (110) / Lc 7,36-50

“...Tu fe te ha salvado, vete en paz”.

Viernes:  1 Tim 6,2c-12 / Sal 49 (48) / Lc 8,1-13

“...ustedes tienen oídos para oír”.

Sábado: Ef 4,1-7.11-13 / Sal 19 (18) / Mt 9,9-13

“...Me gusta la misericordia más que las ofrendas”.

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