eAncianosWebPara continuar con la temática sobre los Grupos de Ayuda Mutua tratada en el número 2741 del domingo 4 de junio, hoy queremos profundizar en este modo eficaz y organizado de ampliar nuestras interrelaciones personales muy beneficiosamente. Así, aprovechamos la solidaridad que existe entre las personas que comparten problemáticas similares, aunque sin apartarnos de la ayuda que nos brindan los servicios sociales institucionalizados, como la Seguridad Social y la Salud Pública.

A nuestro alcance está entonces una manera de apoyarnos en la superación de las consecuencias negativas que para nuestra salud y bienestar nos producen situaciones como la viudez, la jubilación, la emigración de hijos y nietos, la soledad, los movimientos residenciales involuntarios, un medio ambiente poco adecuado y un estilo de vida poco sano.

Los Grupos de ayuda Mutua son pequeñas agrupaciones de personas que se juntan de forma voluntaria para ayudarse mutuamente y conseguir un propósito determinado. Sus antecedentes más antiguos se encuentran en la Agrupación Alcohólicos Anónimos. Tienen como objetivo consolidar, ampliar y cumplimentar la red de apoyo social de la persona que atraviesa alguna dificultad y/o problema, sin poder recibir apoyo o no ser adecuado el que recibe de otros sistemas de la red social.

Entre sus características más relevantes destaca el intercambio de experiencias comunes, así como de información, consejo y educación entre los miembros del grupo. Este proporciona a sus miembros apoyo emocional y a veces material. En él se favorece la manera más adecuada y sana de interpretar y valorar la realidad. El grupo cumple funciones de socialización: las acciones se realizan conjuntamente y en su interior se promueven sentimientos de control, autoconfianza y autoestima.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) nos dice que:
"Los grupos de ayuda mutua son grupos pequeños y voluntarios estructurados para la ayuda mutua y la consecución de un propósito específico. Estos grupos están habitualmente integrados por iguales que se reúnen para ayudarse mutuamente en la satisfacción de una necesidad común, para superar un hándicap común o problemas que trastornan la vida cotidiana y conseguir cambios sociales y/o personales deseados. Los iniciadores y miembros de estos grupos perciben que sus necesidades no son o no pueden ser satisfechas por las instituciones sociales existentes. Los grupos de ayuda mutua enfatizan la interacción social cara a cara y la responsabilidad personal de sus miembros. Con frecuencia proporcionan ayuda material así como apoyo emocional; están orientados a la causa del problema y promueven un conjunto de valores a través de los cuales los miembros del grupo pueden obtener e incrementar un sentimiento de identidad personal."

Aunque se tiene la firme convicción de que cualquier persona interesada puede organizar, participar y mantener funcionando al grupo, la mayoría de ellos comienzan siendo grupos de apoyo donde la dirección sí corre a cuenta de alguien experimentado. En un segundo momento y cuando el grupo está preparado, pasa a funcionar sin su dirección; es decir, a regirse y desempeñarse como un auténtico Grupo de Ayuda Mutua.

Ora con la Palabra

 

Domingo 21 de julio: XVI del Tiempo Ordinario

 

Lc 10,38-42

“...se sentó a los pies del Señor y se quedó escuchando su palabra”.

Lunes: Ct 3,1-4 / Sal 63 (62,2-6.8-9) / Jn 20,1.11-18

“...He visto al Señor...”.

Martes:  Ex 14,21 al 15,1 / Interl. Ex 15,8-17 / Mt 12,46-50

“...ese es para mí un hermano, una hermana....”.

Miércoles:  Ex 16,1-5.9-15 / Sal 78 (77) / Mt 13,1-9

“El que tenga oídos, que escuche”

Jueves:  Hch 4,33;5,12.27-33;12,2 / Sal 67 (66) /2 Co 4,7-15 / Mt 20,20-28

“...no vino a ser servido, sino a servir...”.

Viernes: Ex 20,1-17 / Sal 19 (18) / Mt 13,18-23

“...ciertamente dará fruto y producirá cien...”.

Sábado: Ex 24,3-8 / Sal 50 (49) / Mt 13,24-30

“...cosechen el trigo y guárdenlo en mis bodegas”.

Otras noticias

 

Suscripción al boletín