taiChiWebSuscribimos el reconocimiento de los probados beneficios que para la persona adulta mayor tiene la práctica sistemática de este antiquísimo arte marcial, como son la prevención y mejora de las dolencias circulatorias, respiratorias, digestivas y nerviosas. Mas nos parece muy importante resaltar otro significativo provecho que nos brindaría el agruparnos para ejercitar este arte milenario: nos ayudaría a ampliar nuestra propia red de apoyo social.

Si nos decidimos a aprovechar la solidaridad que existe entre las personas que se agrupan y que comparten problemáticas e intereses similares, -en este caso la práctica del Taichí- estaría a nuestro alcance un modo eficaz y organizado de ampliar las interrelaciones personales. Estas pueden apoyarnos en la superación de las consecuencias negativas que para la salud y bienestar nos producen situaciones como la viudez, la jubilación, la emigración de hijos y nietos, la soledad, un medio ambiente poco adecuado y un estilo de vida poco sano. Me refiero a los Grupos de Ayuda Mutua o Autoayuda.

Sin dejar de cumplir el objetivo primordial de ejercitar sistemáticamente el Taichí, al agruparnos podríamos también alcanzar conscientemente los beneficios que nos brindan los Grupos de Ayuda Mutua y Autoayuda, que persiguen una estrategia de intervención para el apoyo social. De esta manera, las personas se juntan de forma voluntaria para ayudarse mutuamente y conseguir un propósito determinado. Al hacerlo, pueden consolidar, ampliar y cumplimentar la red de apoyo social de la persona que atraviesa alguna dificultad o problema.

Las características más relevantes de los Grupos de Ayuda Mutua o Autoayuda son las siguientes:
• Los miembros del grupo intercambian experiencias comunes.
• El grupo proporciona apoyo emocional y a veces material.
• Se intercambia información, consejo y educación.
• En el grupo se favorece la manera más adecuada y sana de inter pretar y valorar la realidad.
• El grupo cumple funciones de socialización.
• Las acciones se realizan conjuntamente.
• El grupo promueve sentimientos de control, autoconfianza y au toestima.

En fin, solo pretendo hacer un llamado a descubrir las potencialidades de aumento de la propia red de apoyo social de la persona mayor, que se logra a través del ejercicio consciente y organizado de la ayuda mutua. Los grupos de Taichí, que cuentan con un número creciente de participantes en todo nuestro país, pueden servir a tal objetivo.

Ora con la Palabra

 

Domingo 18 de abril: III de Pascua

 

Lc 24,35-48

“...debe proclamarse en su nombre el arrepentimiento y el perdón...”.

Lunes:   Hch 6,8-15 / Sal 119 (118) / Jn 6,22-29

“...Él ha sido marcado con el sello del Padre”.

Martes:   Hch 7,51al 8,1 / Sal 31 (30) / Jn 6,30-35

“...Yo soy el pan de vida”.

Miércoles:  Hch 8,1-8 / Sal 66 (65) / Jn 6,35-40

“...yo lo resucitaré en el ultimo día”.

Jueves:   Hch 8,26-40 / Sal 66 (65) / Jn 6,44-51

“Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo”.

Viernes:   Hch 9,1-20 / Sal 117 (116) / Jn 6,52-59

“El que coma este pan vivirá para siempre”.

Sábado:  Hch 9,31-42 / Sal 116 (115) / Jn 6,60-69

“...nadie puede venir a mí si no lo concede el Padre”.

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