misionWebNo hay duda de que a la persona mayor que haya sentido siempre no solo el deseo de vivir, sino también el de llevar una vida digna, no le debería satisfacer el simple hecho de estar y permanecer viva. Lo que sí le reportaría mucho bien es encontrar un objetivo en la vida y un contenido a su existencia, que le ayude a realizarse.

Ahora bien, no se debe confundir el tener un sentido en la vida con ese activismo frenético que notamos en algunas personas mayores cuando las vemos participar lo mismo en un curso de espiritualidad cristiana que en otro de meditación budista o de teosofía. O estudiar computación o idioma inglés o varios simultáneamente.

Esta actitud, en mi opinión, refleja, sobre todo, dispersión y vacío interior. Es decir, una tendencia más cercana al entretenimiento que a la búsqueda concentrada de un sentido, de una misión concreta y personal que llene y realice nuestro tiempo vital. Una misión cuyos efectos en la salud, no solo mental sino también física, pueden ser significativos. Y para ilustrar esto último quiero compartir la siguiente historia:
¿Sabía usted que de Wolfgang Goethe, el más célebre de los poetas alemanes, se cree que vivió por encima de sus posibilidades biológicas durante varios años, siendo ya un anciano septuagenario, hasta ver terminada, en enero de 1832, la obra a la cual había dedicado el final de su vida, la segunda parte de su tragedia Fausto, muriendo dos meses después?

En resumen, es esencial para la realización y el bienestar de todo ser humano, tenga la edad que tenga, contar con una misión concreta y personal que logre despertar en él la sensación de existir para algo o para alguien.

Y esta importantísima misión es posible encontrarla, como ha sucedido a no pocas personas mayores de nuestras comunidades, en el voluntariado católico.

Ora con la Palabra

 

Domingo 3 de febrero: IV Ordinario

 

Lc 4,21-30

“...Ningún profeta es bien recibido en su patria”.

Lunes:  Hb 11,32-40 / Sal 31 (30) / Mc 5,1-20

“...cuéntales lo que el Señor ha hecho contigo...”.

Martes:  Hb 12,1-4 / Sal 22 (21) / Mc 5,21-43

“...Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz...”.

Miércoles:  Hb 12,4-7.11-15 / Sal 103 (102) / Mc 6,1-6

“Jesús se admiraba de cómo se negaban a creer”

Jueves:  Hb 12,18-19.21-24 / Sal 48 (47) / Mc 6,7-13

“Fueron (...) a predicar, invitando a la conversión”.

Viernes:  Hb 13,1-8 / Sal 27 (26) / Mc 6,14-29

“Ordenó (...) que le trajera la cabeza de Juan”.

Sábado:  Hb 13,15-17.20-21 / Sal 23 (22) / Mc 6,30-34

“...estaban como ovejas sin pastor”.

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